Acciones para cubrir vacíos en formación de talento

“En el ‘clúster’ de industrias creativas y de contenido, particularmente en cine y televisión, se necesitan técnicos en iluminación”. Frases como esta de Marco Llinás, vicepresidente de Competitividad de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), ilustran las brechas y vacíos de talento para la economía naranja.

En el caso del mercado de la capital y del centro del país, de la mano de entidades como el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) y varias universidades de la ciudad, la CCB, como vehículo para el desarrollo de los empresarios, tiene en marcha más de 40 acciones para cubrir estos vacíos, las cuales buscan que los centros educativos ajusten y creen programas que se alineen con las necesidades de estos clústeres.

Algunas estrategias

En este sentido, se trabajan estrategias para generar formación mucho más corta, tipo técnica no profesional y diplomados que se adapten a las necesidades; ruedas de empleo para enlazar la oferta con la demanda de talento humano; la orientación socio ocupacional para que los bachilleres se formen en los perfiles que están necesitando estos sectores que hacen parte de las apuestas productivas de la región y la certificación de competencias para lograr que quienes se hayan entrenado en forma empírica se puedan certificar para ser contratados. 

Además, en asocio con. el sector privado está buscando que se involucre más en la formación de talento humano. “Por ejemplo, en el clúster de la moda, con la Universidad Jorge Tadeo Lozano, habrá un ‘Star Lab’, para que los estudiantes de último año tengan su formación en la empresa, la cual busca, más allá de una práctica, generar un perfil de diseñador de producto, que hoy no se forma en la academia”.

De acuerdo con el directivo, entre las habilidades duras o más técnicas, es decir las de competencias con perfiles particulares, y las blandas, o de competencias transversales como el trabajo en equipo y el liderazgo, el enfoque está concentrado en el tema técnico, generando habilidades específicas para los perfiles de estos sectores. 

“Hoy todo parece indicar que hay una brecha en estos técnicos y hay que ver por qué se está dando y cómo actuar para cerrar esta brecha”, agrega Llinás.

Otro caso es el de la aglomeración de empresas del sector de prendas de vestir. Allí, por ejemplo, se han identificado nuevos cargos específicos que surgen, como el biotecnólogo textil, especialistas en color, comunicadores de moda o tecnólogos en nanotecnología textil, mientras que entre las brechas a cerrar aparecen, entre otras, el entrenamiento en software especializado en técnicas de estudio de antropometría, biomecánica y fisiología, dirigido a los patronistas industriales y cortadores.

Fuente: El Tiempo